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Arquivo 2021
Memoria de la Sociedad Pro-Monte Santa Tecla
Período de 1930-31
 
 
En cumplimiento de lo dispuesto en el Reglamento de la Sociedad, la Junta Directiva tiene el honor de someter a la consideración de la Junta General la presente Memoria, en la cual se da a conocer la labor realizada en el periodo que acaba de finalizar de 1930-31.
 
Uno de los temas que, por su importancia, entendemos debe tratarse en primer lugar, es el referente a la casa forestal: Todos sabéis que esa casa nos fue concedida en usufructo por la Dirección General de Montes, en consideración al desprendimiento demostrado por la Sociedad al contribuir con ocho mil pesetas para que pudiese ser construida, pues se comprende que con sólo las cinco mil pesetas que el Estado tenia presupuestado para dicha obra, no era posible terminar en la forma que se ha realizado: Ahora bien, andando el tiempo, la Junta Directiva al darse cuenta de que ese usufructo, por causas que no son del caso enumerar aquí, no era más que nominal, se creyó en el deber de dirigir todos sus esfuerzos a procurar, por todos los medios posibles, que ese usufructo nos fuese reconocido en toda su plenitud.
 
Con tal fin, se elevaron razonadas instancias a la Dirección de Montes, al Patronato Nacional del Turismo y al Patronato de Pro-Monte, esto aparte de la larga correspondencia sostenida con elevadas personalidades políticas en demanda de apoyo y auxilio quienes, por afecto a nuestra tierra y a nuestra obra eminentemente cultural, acudieron presurosos a nuestro llamamiento. Y gracias a esta poderosa ayuda, y a la buena acogida que nuestras solicitudes alcanzaron en los Centros oficiales, hemos conseguido que se dictan nuevas disposiciones reconociéndonos per segunda vez, el usufructo pleno de la casa forestal.
 
Por los buenos servicios que esas personalidades ilustres nos han prestado, y por las palabras de aliento con que siempre nos han animado para que prosiguiésemos laborando por la cultura y adelanto de nuestra región, nos creemos obligados, interpretando el común sentir de los socios de Pro-Monte, a expresarles nuestro más profundo agradecimiento, que hacemos extensivo a todos los que generosa y espontáneamente nos han ayudado a solucionar tan delicado asunto.
 
Al tomar nuevamente posesión de la casa, hemos tenido que proceder a su blanqueo y pintura, y además a darle un repaso general, en cuyo arreglo se invirtieron ciento setenta y seis pesetas y cinco céntimos, aparte de lo que ya antiguamente se había gastado, todo lo cual conviene tener siempre presente, para que en todo tiempo y lugar podamos probar que hemos cumplido con la obligación que se nos ha impuesto, al concedernos dicho usufructo, de que corriese de nuestra cuenta su conservación.
 
Y en segundo lugar, trataremos de las importantes obras que se han realizado en la carretera del monte. No cabe duda que debido al gran número de autos que diariamente suben el Tecla, la carretera del monte necesita una constante vigilancia, por lo que nos fue forzoso emplear, la mayor parte del año, dos hombres dedicados a reparar los desperfectos que ese gran movimiento ocasiona, pues sin este solícito cuidado sería imposible conservarla en el buen estado en que hoy se encuentra. Pero además de haber atendido a su conservación, nos hemos aventurado a proceder al arreglo de dos curvas, ensanchando al mismo tiempo la carretera en una extensión de 47 metros en un sitio, y de 50 metros en otro, quedando estos dos trozos con la anchura suficiente para que puedan cruzar cómodamente dos autos a la vez.
 
Esta gran reforma se ha hecho teniendo a la vista los estudios y planos que para el ensanche de la carretera ha hecho el ingeniero de Montes D. Pedro Basanta, y por cuyo trabajo merece que la Sociedad le demuestre su reconocimiento, así como al Excmo. Sr. Presidente de la Diputación provincial, D. Amancio Caamaño, quien al darse cuenta de que la obra maravillosa que estamos realizando en el Tecla redunda también en beneficio de la cultura general de nuestra provincia y aun de Galicia entera, espontáneamente se ha ofrecido a prestarnos su decidida y poderosa ayuda.
Estas costosas obras no se hubieran podido realizar si el Patronato del Turismo, para quien no tenemos más que palabras de alabanza y de agradecimiento, no nos hubiese subvencionado con dos mil quinientas pesetas, las cuales nos fueron entregadas por mediación de D. Vicente Riestra, a quien la Sociedad debe expresar su reconocimiento, no sólo por este servicio, sino muy particularmente por el cariño y entusiasmo con que siempre defiende y apoya, en el seno del Patronato, todo lo que pueda redundar en beneficio de nuestra Sociedad.
No desconociendo tampoco la Junta Directiva la importancia que va adquiriendo el Museo de Pro Monte, y la conveniencia de que los objetos de mérito y valor deben estar colocados en sitios visibles y con todas las condiciones de conservación y seguridad necesarias, se ha mandado hacer dos pedestales o columnas y además una artística vitrina, donde se guarda el valioso objeto de oro que se encontró en las excavaciones el pasado año, la que, a su vez, descansa en uno de esos pedestales. En el otro se colocó la estatua de bronce, que representa a Hércules, sobre un cilindro de granito pulimentado, regalo del notable y afamado arquitecto D. Antonio Palacios, cuyo nombre nos complacemos en recordar con cariño y agradecimiento,
No hemos de pasar en silencio la asiduidad y constancia con que el Bibliotecario D. José María Lomba, atiende a la Biblioteca circulante, a la vez que se toma la molestia de hacer la correspondiente estadística de los libros repartidos, por la cual sabemos que, desde el 7 del pasado Octubre al 23 de Agosto del corriente año, el número de lectores ha sido de mil ochocientos setenta y seis. Por esta trabajosa labor cree la Junta Directiva que merece un voto de gracias, y que debe hacerse constar en acta, para que sirva de ejemplo a los que, el día de mañana, le sustituyan en ese penoso cargo. También queremos hacer constar nuestro agradecimiento a los jóvenes que echaron sobre sus hombros la pesada carga de hacer la colecta para la fiesta del monte, pues gracias a la actividad y entusiasmo que han demostrado no ha decaído su resonancia y fama, a pesar del mal tiempo que ha hecho, lo cual nos prueba la importancia que puede alcanzar esta típica fiesta, si se la presta la atención debida.
Teniendo en cuenta los grandes gastos, siempre crecientes de la Sociedad, y al mismo tiempo lo irrisorio de la cuota de los socios, se comprende que el estado económico de Pro-Monte nunca pueda ser desahogado, por lo que hay que ir pensando en aumentarla, por lo menos la de los que radiquen en la localidad o sean hijos de La Guardia, para que la Sociedad sin apuros ni agobios pueda cumplir de lleno sus múltiples fines culturales.
 
Sin embargo, este año, por una excepción, tenemos un remanente no despreciable a favor de la Sociedad, según se deduce de los libros de contabilidad, los cuales están siempre a disposición de los socios que deseen examinarlos. El estado de cuentas es el siguiente:
Ingresos 7.545’76
Gastos   4.999 ‘76
Saldo a favor 2.546'00
Tan feliz resultado se debe al celo de nuestros representantes en América, que no han desperdiciado ocasión para aumentar el número de socios. Esos beneméritos representantes son: D. Serafín Flores, en Puerto Rico; D. Benjamín Portela, en Santo Domingo; D. Luis Rodríguez, en la Habana y D. Julián López Ríos, en Barranquilla (Colombia), a quienes la Sociedad, y muy particularmente la Junta Directiva, les manifiesta su agradecimiento.
No terminaremos sin hacer constar el lugar preeminente que hoy ocupa la Sociedad Pro-Monte entre las sociedades de la región, como lo prueban las Revistas que con honrosas dedicatorias nos envían esos Centros culturales, entre los cuales debemos mencionar, muy especialmente, al meritísimo Seminario de Estudios Gallegos, centro intelectual por excelencia, y que honra a Galicia, y donde se han dado cita los ingenios más preclaros de nuestra estudiosa juventud. Otra prueba más de la bien cimentada fama de que goza nuestra Sociedad, es el que sus estatutos sirvan de modelo a otras Sociedades que con análogos fines se van estableciendo en Galicia.
Ello quiere decir que, en los distintos sectores en que actúa la Sociedad Pro-Monte, ya en los estudios prehistóricos, ya en la repoblación forestal, ya, por último, en el fomento del turismo, no somos de luz últimos ni de los menos en procurar el resurgimiento de nuestra amada y querida tierra.
Este feliz resultado, alcanzado a fuerza de no pequeños sacrificios, tiene que halagar a todos socios de Pro-Monte y animarlos a seguir laborando por el adelanto de La Guardia y por Galicia, y la Junta Directiva al hacer fervientes votos por el constante progreso de nuestra benemérita Sociedad, quiere rendir un tributo de agradecimiento a todos aquellos que con su consejo y colaboración nos han ayudado a conseguir tan señalados triunfos.
La Guardia, 30 de Agosto de 1931.
LA JUNTA DIRECTIVA






Sociedad Pro-Monte Sta. Tecla
Su fundación, su labor patriótica y cultural y los fines que persiguió[i]
 
I
 
SITUACIÓN DEL MONTE SANTA TECLA
 
           El monte Santa Tecla, famoso por su historia y su belleza, se eleva aislado y majestuoso entre la margen derecha del poético Miño y la abrupta costa del anchuroso Océano, cuyas aguas siempre inquietas, baten sin cesar las carcomidas rocas sobre las que descansa esa ingente mole de granito, coronada de dos caprichosos picachos, que sirven de seguros guías a las embarcaciones que cruzan nuestro mar.
 
           Abierto a todos los horizontes, desde su cúspide se divisan múltiples y variados paisajes de no igualada hermosura; al Oriente la orilla portuguesa con sus poéticos pueblecitos que los rayos del sol se complacen en dibujar en las azuladas aguas del Miño; al Norte el feraz y pintoresco  valle del Rosal, salpicado de diminutos caseríos medio ocultos entre el verde follaje de emparrados y naranjos; al Occidente la inmensidad del Atlántico, cuya superficie en lontananza se cubre de púrpura y grana cuando el sol se pone, y al Sur la barra del Miño, la Insua y la quebrada playa lusitana, que el mar en su agitado movimiento cubre de ligera y blanquísima espuma.
 
           ¡Tal es el encantador trozo de Naturaleza que nos cupo en suerte!
 

Vista general de Santa Tecla
 
 
II
 
FUNDACIÓN DE LA SOCIEDAD PRO-MONTE
 
           La fundación de esta Sociedad es por demás modesta: corría el año 1912, y celebrábase en la cúspide del monte, en la ermita de Santa Tecla, la función religiosa de las Pascuas del Espíritu Santo, y causaba tristeza contemplar la escasa concurrencia y la poca esplendidez del acto.
 
           Ante tal indiferencia, surgió la idea entre un grupo de guardeses que allí por causalidad se hallaban, de fundar una Sociedad que evitase el naufragio de esas caras tradiciones que venían perpetuándose a través de los siglos.
 

Vista Panorámica de La Guardia desde el Sta. Tecla
 
           A impulsos de ese primer y santo entusiasmo, se nombró una comisión que se encargase de dar a conocer tan simpática iniciativa, la cual fue acogida con tanto aplauso y fortuna que en muy pocos días pudo constituirse la “Sociedad Pro-Monte Sata Tecla”, que tan intensamente viene desde entonces laborando por la cultura de nuestra tierra.
 

Un grupo de casas de la Citania del Tecla

III
 
OBJETO DE LA SOCIEDADE
 
 
           Si bien la Sociedad Pro-Monte nació solamente para hermosear el Tecla y para conservar las poéticas tradiciones en que va envuelta la historia de nuestro monte, pronto hubo que ampliar este primitivo programa, ya para poder completar y perfeccionar lop hecho, ya para extender su acción  a otros sectores culturales que urgentemente lo reclamaban: tales como el fomento del turismo y la creación de una sección arqueológica, a cuyo cargo corriese el estudio de las interesantísimas ruinas prehistórica que por causalidad, al roturar la carretera del monte, se habían encontrado.


Casa Forestal



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[i]Publicación da “Sociedad Pro-Monte Sta. Tecla”, Imp. “Casa Táboas”, 1928
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