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Entroido en Salcidos

Arquivo 2021
O entroido na parroquia de Salcidos
por Victoriano Rodríguez
 
Nota do autor: Este escrito está redatado no
galego coloquial, usando o localismo da nosa zoa.
 
Antroido, Entroido e a definición galega dos Carnavales, aquí tamén se lles chamaba Entruido ou Intruido. Estas celebracións de tradicións e costumes paganas  teñen  súa orixe  nos”bacanales” romanos, que se celebraban en honor ao Dios Baco, e as “Saturnales” en honor a o Dios Saturno. Estas costumes paganas se propagaron a través do imperio romano a Occidente, tendo gran aceptación popular. Pasarían  a  América durante a conquista e colonización.
 

Entroidos en burro. O xinete e o burriño foron os gañadores do trofeo que exhibe: un kiko, gañado na Carreira do Galo . (Foto Victoriano)
 
A orixe da verba entroido, deriva do latín “introitos” que significa entrada da primavera. Por celebrarse os Carnavales no mundo cristián, a Iglesia sempre se opuxo a esta celebración pagana, pero ante a forte implantación popular foi  adaptada ao “programa” relixioso,  xustificando certa alegría e desenfreo tres días antes do mércores de Ceniza na que comeza a Coáresma, neste tempo existía a prohibición relixiosa de comer carne durante corenta días ata chegar a Pascua de Resurrección. Ante os corenta días de abstinencia que viñan,  as xentes aproveitaban para desfrutar das “carnostolendas” dándose grandes panzadas de orella, lacón, chourizas, bandullos, filloas de sangre, etc. Aínda hoxe quedan costumes de aqueles tempos, onde nos entroidos populares seguiu sendo un dos motivos da celebración de comer carne, recordamos cando no praza do Castro se fritían chourizos e torrenos de touciño; aínda hoxe se mantén con gran  arraigo esta  tradición nos carnavales de Fornelos, onde se preparan no mesmo terreiro as famosas e sabrosas frixidelas de chourizos e ovos. No mércores de Ceniza, como remate  do Carnaval  celébrase o enterro e queima da sardiña, do meco, do peixe espada, según o lugar, (nunca entendín, o porqué de escenificar este acontecemento queimando algo tan apreciado como e a sardiña ou o peixe espada,–mira que non haberá cousas malas para queimar). E con este festexo éntrase na abstinencia de comer carne durante a Coáresma. A xente di adeus ao  entroido


 
Comitiva Enterro do Peixe Espada, (Monseñor Chuquiño) A Guarda 2003 (Foto Victoriano).
Adiós martes de antroido,
Adiós meu queridiño; Hasta o día de Pascua Non se come mais touciño.
Adiós martes de antroido, Adiós meu queridiño
Hasta domingo de Pascua

Polémica esquela do Enterro da Sardiña do ano 1907.
No enterro da sardiña dos Carnavales de 1907, os organizadores repartirían unha folla do acto, a modo de esquela, que non foi do agrado do señor abade de A Guardia don Francisco Javier Pimentel Chapela que solicitou  a o Recreo Artístico Guardés o nome dos directivos para formular a correspondente denuncia xudicial, feito que así ocorrería, sería procesada toda a Directiva do Recreo, recibindo  a citación do Xuez de instrución do partido xudicial de Tui o  26 de Marzo se 1907, onde se lles apercibe: a los individuos de la junta Directiva sobre la causa “escarnio a la religión “ de la que se les acusa. En setembro a causa é sobreseída en parte as boas xestións de D. Mariano Ordóñez, sendo absolta a directiva do Recreo. A este respecto escribe  J. Noia en Fuxidos: “ a Pimentel le supo a cuerno quemado,  pese a notoria influencia.”
 
11 febreiro 1907. MINISTERIO PARROQUIAL DE LA GUARDIA.

Al Sr. alcalde.
“Con inesperada sorpresa, me entero del contenido del escrito que acompaño. Trátase, por lo que aparece, de ridiculizar, en este pueblo, uno de los actos más imponenetes y conmovedores de nuestra Religión sacrosanta y de lastimar los sentimientos humanos y caritativos de cuantos han perdido un ser querido, que, entre lágrimas de un deudor, vieron bajar al sepulcro.
El papel empleado en esta comedia infame, los símbolos en él contenidos y el general espíritu que lo informa, no pueden menos de confirmarme en mi creencia.
La Constitución del Reino prohibe estas manifestaciones contra la Religión del Estado y el sentimiento católico no puede menos de protestar indignado contra ellos. En nombre, pues, de la Religión y, como párroco, repruebo, en representación de la Yglesia, estas exhibiciones de la impiedad de las que daré inmediatamente cuenta a mi superior jerárquico y al Jefe superior de la provincia.
V. podrá tolerar o impedir estas manifestaciones; a mí sólo me toca dar la voz de alerta a los fieles que escuchan de rodillas las enseñanzas de la Yglesia y decirles que no están en el caso de acatar, ni respetar a los que los promueven, a los que consientan. Primero es obedecer a Dios.
Por lo que ocurra pues, ruego a V. se digne acusarme recibo de esta comunicación.
Dios guarde a V. muchos años.
La Guardia 11 de febrero de 1907.
Fdo. Francisco Javier Pimentel Chapela.”
 
O Entroido popular galego sempre se caracterizou polo divertimento, andar de intruido borrallento, facer coplas despectivas cara a persoas ou sociedades. Un pouco de  desenfreo que non estaba permitido o resto do ano, en fin, pasalo ben, aínda que nos últimos tempos o Entroido popular está adquirindo a fastuosidade dos Carnavales urbanos de outros lugares como: Venecia ,Brasil, Tenerife, etc. Onde se destaca o espectáculo, o colorido e lucir os perniles.

Colorido no desfile de Carnaval da Guarda, 2003. (Foto Victoriano).
 
Na nosa zona da Guarda eo Rosal foi lugar desde sempre de variadas e multitude de celebracións  de esta tradición. Antes da guerra en case que tódolos barrios e na Vila houbo festas de entroido, comparsas, carrozas, bailes de salón, bailes de Piñata, eventos organizados polo Recreo Artístico, La Unión, El Casino, Club de Artesanos, Círculo Guardés, Sociedad de Camposancos, Centro de Agricultores, salón A Trangallada, salón Ideal...
O ENTROIDO NA PARROQUIA DE SALCIDOS
 
Dende principios do século houbo celebracións dos intruidos en case que tódolos barrios da parroquia de Salcidos. Pola lonxanía no tempo non quedan persoas que recorden aqueles acontecementos, pero por fortuna quedaron plasmados  naqueles valiosos medios escritos que foron: La Voz del Tecla, Heraldo Guardés, e Nuevo Heraldo Guardés, de onde podemos rescatar interesantes momentos da vida cotidián da nosa bisbarra naqueles tempos. Do libro: Festas do Antroido 2001 A Guarda. Recóllense os seguintes comentarios e noticias sobre o  entroido en Salcidos, enviado polos correspondentes que estes medios tiñan nas parroquias:
 
HERALDO GUARDÉS. 13 febreiro 1932.
 
LOS CARNAVALES

Ya pasaron los días de júbilo y follón popular, con un tiempo espléndido, circunscribiéndose los festejos a los bailes de Sociedad, Salón Ideal y plazoletas de Chan de Conde, Buján y Castro, donde la juventud hizo derroche de buen humor, todo dentro del mejor orden y gran concurrencia.
 
DE LOS PUEBLOS DE SALCIDOS
 
CARNAVALES.- Pueden estar satisfechos los organizadores de las Fiestas de Carnaval celebradas en Buján, jamas se recuerda tanta concurrencia y animación, puesto que resultaba en extremo reducida la amplia plazoleta para la imponente multitud, ávida de oir y apreciar la excelente Banda  Portuguesa que amenizó dichos festejos.
 
En el Castro, también resultaron bastante concurridos y animados los bailes de Carnaval; pero...no llegaron, ni por mucho, a los celebrados en Buján, a pesar de ser amenizados por la renombrada Banda de Tabagón, que tocó mucho y bien.
 
HERALDO GUARDÉS. 25 de febrero de 1933.
 
EN LA PLAZOLETA DE BUJÁN.
 
En este lugar se celebrarán bailes diurnos el domingo, el lunes y el martes. Serán amenizados por los que han de actuar en el “Ideal”.
 
DE LOS PUEBLOS DE SALCIDOS.
 
CARNAVALES.- La animada juventud del barrio de Buján que parece que está dispuesta a festejar a Momo con toda pompa, puesto que tienen contratada para los tres días la afamada Banda de Música del Orfanato de San José de Viana (Portugal).
 
HERALDO GUARDÉS. 10 de febrero de 1934.
 
DE LOS PUEBLOS DE SALCIDOS.
 
CARNAVALES. Los jóvenes del Castro, están sumammente acelerados, haciendo los preparativos para las fiestas que allí se celebrarán, estos tres días de Carnaval. Con este objeto han contratado la notable Banda de Música de Tuy.
 
También los de Buján están ocupadísimos por el mismo motivo, habiendo contratado ya la famosa Banda del Orfanato de Viana do Castelo, que será la encargada de amenizar los festejos.
 
HERALDO GUARDÉS. 9 de marzo de 1935.
 
EL CARNAVAL.
 
LOS BAILES.- Por escala de méritos y como centros en que ha convergido la principal animación y bullicio más ruidoso, el primer medallón se lo merecen los bailes.
 
En rendir admiración a Tersipcore podemos atestiguar ha quedado reconcentrado lo poquito que de las diversiones momescas nos rememoran tiempos que han pasado a la historia.
 
En el Castro amenizado por una agrupación de Tuy, el éxito ha sido este año mayúsculo. En los tres dias la plazoleta se vió abarrotada por un numeroso contingente que los dirigentes de los actos no cabían en sí de tan orgullosos que se encontraban.
 
En Buján con la música portuguesa de  Monzón, también los bailarines aprovecharon estupendamente la oportunidad de tirar una cana al aire en honor de Antruejo.
 
LA VOZ DEL TECLA. ECOS DEL TECLA. 21 de febrero de
 
1914.
 
DEL DISTRITO DE SALCIDOS.
 
LOS CARNAVALES.- A juzgar por las dos fachadas, levantadas en los “Seixiños” y en “Merillono”, del lugar de la Gándara, se lo prometen divertidos los aficionados a tales fiestas.
 
LA VOZ DEL TECLA. 20 febrero de 1915.
 
ECOS DEL TECLA. DEL DISTRITO DE SALCIDOS.
 
Desapercibido, ha pasado este año el Carnaval en esta parroquia. Por ninguna parte dio señales de vida. Si tal determinación obedeció a la impresión producida por las desgracias ocurridas en la fábrica de los Srs. Domínguez, merecen plácemes por sus honrados sentimientos y su discreción los directores del cotarro.
 
LA VOZ DEL TECLA. 24 de febrero de 1917.
 
ECOS DEL TECLA. DEL DISTRITO DE SALCIDOS.
 
CARNAVALES.- No siendo los jóvenes del lugar de Cividanes, que contrataron algunos músicos para saltar un poco al son de sus instrumentos musicales, en el resto de la parroquia, no se notó la época de tales diversiones carnavalescas.
 
LA VOZ DEL TECLA. 16 de febrero de 1918.
 
ECOS DEL TECLA. DEL DISTRITO DE SALCIDOS.
 
LOS CARNAVALES. Han transcurrido, que sepamos, sin ningún incidente desagradable. Los jóvenes del lugar de Cividanes contrataron dos Bandas de Música, y las de los demás lugares y barrios las aprovecharon para divertirse.
 
NUEVO HERALDO GUARDÉS. 23 de febrero de  1935.
 
PUEBLOS DEL DISTRITO DE SALCIDOS.
 
CARNAVALES. Para los festejos que en honor de Momo se celebran anualmente en los barrios del Castro y Buján, nos informan que existe gran animación, augurando, por lo tanto, resulten revestidos de gran brillantez.
 
Los jóvenes del Castro cuentan ya con una renombrada Banda de Música de la región y una competente Gaita del país. Lo demás queda a cargo del amigo Generoso, el cual organizará, seguramente, por no perder la costumbre, alguna comparsa o murga.
 
Los de Buján, que no quieren ser menos, presentarán la afamada Banda  de “Bombeiros de Monzón” (Portugal), compuesta por 25 profesores, incluído el cocinero, que es un excelente artista en la preparación del exquisito plato, a lo portugués (bacallau espirriado), que tanto aprecian los súbditos de Carmona.
 
Nos avisa el simpático Severiano que pronto terminará de preparar el extenso repertorio que piensa dar a conocer al público que asista a estos festejos. Por lo pronto aparecerá con su bigotito a media asta (“quen t´o dera a ti na miniña dos ollos”) , prenda con que suele aparecer en cuanto se representa “o santo entruido”.

Festa no Castro, 1954 (Foto de Elpidio Sobrino).
 
Como  pode verse, ata comezada a guerra civil os entroidos celebrábanse en tódolos barrios, vemos que houbo en Salcidos na Gandra, en Buxán e no Castro; entre estes  dous pobos  había unha enorme rivalidade, en ver quen traía as mellores  actuacions músicais, e onde máis éxito acadaba cada festa. Nos ano da Guerra Civil non se celebraron Carnavales. Acabada a mesma se volven a reanudar os festexos, pero xa sen o compoñente de
 

“Fiestas de Primavera” na praza do Castro, ano 1954. (Foto de Elpidio Sobrino).


Papeleta que a comisión enviaba a os veciños que estaban fora pedíndolles a súa aportación ás festas.
 
Entroido. O Réximen NacionalCatólico, dictóu  unha  lei na que se prohibían os Carnavales: “excepto en bailes infantiles con disfraz o de trajes regionales, celebrados en el interior de casas particulares o bien en locales autorizados por la autoridad gubernativa”.  Desta maneira celebraríanse as festas de Pascua en Buxán e as de Primavera no Castro, seguindo igualmente a rivalidade de antes, (as típicas rivalidades no mismo pobo entre os de Villarriba y Villabajo),  por ver quen facía a mellor festa e quen traía as mellores orquestas, unha das habituais do Castro era a orquesta Montes e Compostela, e en Buxán a Radio Vigo, París de Noya, Orquesta X.  No Castro polas mañás actuaba Jesús o Cego con o seu acordeón, en ambos festexos tamén actuaron os grupos locales: Los Dandy de Tino o peluquero e La Palomita de o Yepa. As festas do Castro  tamén rivalidaban con as de Pacenteo  e os de Novás con os de Fornelos. Estas rivalidades en algún caso chegaron a ter graves consecuencias como a forte pelexa ocorrida   o día de Pascua de Buxán en 1933 no camiño fondo do Toxal, entre dous grupos  da Gandra enfrentados por unhas coplas de Carnaval, que os compoñentes do Salón os Carozos había difundido cun contido grosero cara as persoas e actividades dos do salón el Yunque; a consecuencia desta refrega con feridos de arma branca pola publicación das polémicas coplas de Carnaval, quedarían enfrentadas e enemistadas durante moitos anos familias do pobo da Gandra.
 
EN PRUEBA DE AGRADECIMIENTO
A todos cuantos frecuentaron nuestro Salón y simpatizantes, les obsequiamos con estos chistes verdaderos, recogidos durante el invierno, para que pasen los Carnavales divertidos.
Nosotros no salimos a cantarlos por no estar ensayados. Pónganle la música que quieran. Salud a todos.
Gándara, febrero de 1933.
LOS ARTESANOS
 
Al Yunque no vuelvo más
porque las moscas nos pican;
van casados, portugueses,
y viejas que nos critican.

 
Del Yunque salió un barbero,
un escritor y un cartero;
¿cuál de los tres será el bueno?

El primero afeita mal,
el segundo escribe peor,
el tercero sirve mal;
darle el retiro por Dios.

Abundan en este pueblo
y andan por los caminos,
Taboletas y linguaretas
criticando a los vecinos.

Por ser yo tan buena moza,
me llevaron a San Campio;
tuve muchos pretendientes
y quedé a vestir Santos.

Hay casados y ausentes,
que trabajan con afán;
sus esposas van al Yunque
y allí bailan en Can-Can.

El Yunque baila sin gana,
en ver que nadie concurre;
vino pagan a granel;
eso sí que está muy bien.

Para comer uno a uno,
y cargar con los pellejos,
a una verbena se fueron
armados todos yunqueros.
 
Ensayaron una murga
los fracasados yunqueros,
y como salían mal,
se hicieron titiriteros.

Yunqueros saltaban todos
en unón y alegría
salió la vaca y huyeron,
creyendo que le embestía.

Cúidense de las cornadas,
que dan malos resultados,
las curas resultan caras
y los remedios muy malos.
 
Ya que de cuernos hablamos,
podemos asegurar;
que hay algunos en el Yunque
que los sabemos bien tocar.

Cornetadas siempre hubo,
con calderos y bocinas;
se las casas
y también las longanizas.

El que pretende casarse,
pida aquí información,
pues en el Yunque las hay feas,
viejas, de la Unión.

Cásate Juan y no esperes
a ser presidente viejo,
pues en el Yunque las tienes
como tú de medio metro.
 
Hay muchos que buscan fama,
pero ya están bien sellados,
porque anduvieron de
noche por los matos abrazados.

Pariente de cura es,
bueno nunca él será;
solo se busca mujer
que lo tenga por detrás.

De valiente, fama tiene;
gasta revólver y es alto;
el se fue a Pontevedra
y puso el Yunque bailando.

En este pueblo los hay ricos,
sin ganarlo con sudor;
lavándose las herencias
y otros pobres se ven hoy.

Hay algunos en el Yunque,
tocan calderos y cuernos,
y se llevan longanizas
para pasar el invierno.

No es estraño hicieron esto
los que forman la Unión,
pues se llevaron bujías
que eran del otro Salón.

Insultaron a su dueño,
esos que forman la Unión,
y se querían llevar  
inclusive hasta el cordón.

Querían ganar la fama,
en una cuadra indecente,
y ahora patalean
porque no les va la gente.

Mozas guapas y elegantes,
frecuentan nuestro Salón;
feas, viejas y chisperas
se van todas a la Unión.

Valemos y somos muchos,
y tenemos buen Salón;
en el Yunque está la cuadra
donde se mete la Unión.
 
Yunqueros vamos cansados,
de deciros la verdad;
que es cuadra y xeirades;
y por este año nada más.

FIN.
Imprenta Económica La Guardia.
 

Veciños participando nas Festas do Castro: Lorenzo Paes, O Xano, Tino Reyes, Casimiro Paes, Elidio Rosaleiro e a súa nai Lidia Morales Sesto. (Foto París).
 

Antonio Español, participante habitual dos Entruidos do Cresto, con unha imitación da cuádriga de Ben Hur. Tódolos rapaces nos queríamos subir a este carriño imitación da cuádriga do heroe do cine de aqueles tempos. (Foto París)
 
Aínda que o Entroido non estaba ben visto polo Réxime, e a pesar de tódalas prohibicións, como xa pasara na Idade Media en toda Europa, non se perdeu o espírito  do Carnaval, xa que formaba parte dunha profunda raigame popular, por iso nos pobos, nos disfrazábamos igual de intruido borrallento, con imaxinación e con os medios que daquela había na casas: íase a lareira e embadurnabas a cara con un tizón e borralla, despois se collian roupas vellas no fallado ou no cabanón, logo se puña unha pañoeleta na cabeza  si  se era rapaz, e o sombreiro de sulfatar si era rapariga, xa que gustaba a os homes vestirse de mulleres e as mulleres de homes (iso sí, pero solo no entroido), o artiluxio que nunca faltaba era o fostango que se levaba na man,  que ben podía ser un paraugas vello, unha vasoira  ou un cano de berza, a veces con terrón e todo, este artefacto  tanto servía para defenderse de quen quixera descubrir ao intruido, e pola licencia que da esta celebración, aproveitar para arremangarlle unhos lamboeirazos a aquel veciño que te caía mal todo ano. Estes populares e espontáneos intruidos eran bastantes distintos aos Carnavales de hoxendía, onde o que está de actualidade e o deslumbrante, o lujo e o exhibicionismo.
 
Na posguerra, foron no torreiro do Cresto (O Castro) onde mais rele vancia tiveron as festas do entroido, aínda que houbera que denominalas “Fiestas de Primavera.”
 

Veciños do Castro no Antroido, pode verse a Manolo Caballero con o espeto do touciño.  (Foto París).
 
Esta praza fóra acondicionada no ano 1924, sendo encementada no ano 1925. No ano 1959 foi ampliada, e volvéu a ser ampliada no ano 2001 con un parque público. Estas festas estiveron organizadas por uns entusiastas veciños do Cresto, destacando como presidente durante moitos anos Domingo Rosaleiro, e con destacados colaboradores como Ramón o Costa,
 

Arco das Festas de Primavera no Castro (Foto de Elpidio Sobrino).
 
Generoso da Reina, Tio Benito o Cuco, Generoso o Peta, Antonio Español, Juanito Chones Tía Esperanza da Calloa, Jorge o municipal, Elpidio Sobrino, Pepe Vicente, Laranxo, Os Tecedeiros e outros mais. Estas comisións de festas sempre traballaron polo engrandecemento da súa festa e que fóra mellor cas de Pascua de Buxán. As formas de “pedir pa festa” recaudar as aportacións veciñais eran do mais variado: ben en diñeiro, ovos ou touciño, recordamos que no grupo que andaban polas casas pedindo a aportación para a festa, ían os máis fortes con uns espetos onde insertaban as bandas de touciño que lles daban, en algún caso levaban un burro para cargar con este touciño recibido. Este touciño, era convertido en diñeiro para a festa sendo vendido despois nas tendas de Anselmo e na de Lorenzo Laxote a os paisanos  e tamén para levar as cuadrillas para a cabaqueira. O horario das festas era de catro da tarde as dez da noite, despois a orquesta iría a tocar ao salón do Chuco da Leona ou ó Costa Brava de Oia; durante as noites quedaba un retén de voluntarios na praza custodiando que non levaran a corda da bandeira nin as bombillas, pola mañanciña preparaban chocolate que tomaban con pan quente ido a buscar a panadería de Recaredo, animando este tempo de guardia o Belesar con o seu saxofón.
As festas no Castro se fixeron  ininterrompidamente ata o ano 1973. Despois houbera no ano 1983 sendo Presidente Antonio Pereira, acabando aquí os famosos Carnavales do Castro despóis de unha larga e esplendorosa existencia, en parte debido a “competencia” cos  que se empezaron celebrando na vila da Guardia a partir dos anos 60.
 

Veciños levantando o mastro na Plaza do Cresto, axudados polo camión de Cándido Troya. (Foto de Elpidio Sobrino).
 
Hoxendía  aparte do grato recordo que foron as festas do Castro queda como de utilidade unha ampla plazoleta e o seu mastro, que é utilizado para por a bandeira a media asta,  como anuncio e  homenaxe por calquer veciño falecido. Este mastro tamén ten as súas historias; cando se substituía, antes se buscaba o arcolito máis alto do Trega, pedíase permiso ao forestal para súa corta e despois  traíase para a plaza de O Cresto, un deles veo traído por dous carros de cabalos, un diante e outro detrás, tendo grandes dificultades para dar a volta no curva do Galo. Este mastro o cabo dos anos desplomaríase cun temporal contra a casa do Laxote. Neste tempo falecería o veciño Florindo do Rato que a falta do mastro tuveron que habilitar un varizo para por a bandeira a media asta. Ante esta situación o veciño Jorge Sobrino manifesta a necesidade de ter un mastro en condicións como sempre houbera na praza; mandarían facer o novo mastro de ferro a Isaac Costal, que sería traido ao lombo por trinta veciños. Paradóxicamente este mastro sería estrenado o día de San Lorenzo de 1979, póndose a bandeira a media asta para o propio Jorge o municipal o día do seu pasamento.
 
Na actualidade mantense en pé este símbolo do que foran as festas de Primavera do Castro (popularmente deciase ¡imos os intruidos o Cresto!) ¡que tempiños aqueles!

A Zorzada”: carroza e comparsa da Gándara, ano 1993. (Foto Victoriano).


Carroza e comparsa da Gándara (Os Cesteiros) ano 1996. (Foto Victoriano).


Carroza e comparsa da Gándara, ano 2000. O Pote de Saladina, gañadora do primeiro premio no Calvario - O Rosal.


Carroza de A Gándara no 2001. “A Fragua - Os Ferreiros”, gañadora do primeiro premio no Calvario – O Rosal (foto Victoriano).

Carroza de A Gándara no 2002. “Os Albardeiros”, gañadora do primeiro premio no Calvario - O Rosal (foto Victoriano).

Carroza e comparsa de A Gándara no 2003. “Os Alfareiros”, gañadora do primeiro premio no Calvario - O Rosal. (Foto Victoriano).
 
Vitoriano da Saladina
Xunqueiriñas - A Gandra Xaneiro do 2007
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