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Anaír Lomba, "Lombi"

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Anair Lomba "LOMBI"


“Lombi”, Anair Lomba, es una guardesa que triunfa en el fútbol femenino. Nacida en 1989, desde 2002 reside en Cataluña, pero sin olvidar sus raíces guardesas a donde regresa habitualmente y es fácil verla paseando por el puerto, la Praza do Reló o cualquier otro lugar de la “vila do Trega". Aquí sigue conservando muchas amistades.

¿A qué edad diste tus primeras “patadas” al balón? ¿Estamos hablando de qué año?
No me recuerdo sin un balón en los pies, desde siempre he estado en la calle jugando con mis primos con la pelota. De manera más oficial, entré a formar parte de la UD A Guía a los 9 años.

¿Fue el fútbol tu primer y único deporte o has probado otras especialidades deportivas?
La verdad es que no, practiqué un poco todos, hasta encontrar el que me gustaba de verdad. He hecho aerobic, judo, tenis, baloncesto, atletismo… y en el colegio jugaba a cualquier cosa que tuviera algo de competición, siempre he sido muy competitiva.
 
En aquellos años de tus comienzos el fútbol era un juego exclusivamente de niños. ¿Cómo se sentía una niña en un juego “masculino”?
Nunca lo he considerado un juego masculino, es más, no creo que exista ningún juego ni deporte que sea masculino o femenino, pero sí que es verdad que a ojos de una sociedad machista se puede considerar así.
Para mí y para familia nunca ha sido un impedimento.

¿Y en algún momento te sentiste rechazada, objeto de burla; tratada como “segunda” por parte de compañeros o entrenadores?
Nunca me he sentido así dentro de mi grupo de amigos, familia o equipo. Sí que es verdad que por parte de niños de otros equipos recibía algún insulto, el más común, marimacho. Pero nunca me ha afectado, siempre he creído que esos insultos forman parte de algún tipo de envidia o de tocar, en cierto modo, el ego masculino.
 
Y llega un momento que Anaír ya está segura y quiere que el fútbol sea parte de su vida, lo ve como una opción profesional. ¿En qué momento das ese pase definitivo y que club te abre las puertas?
Nunca he pensado que fuera mi opción, la verdad es que las cosas se fueron dando y el nivel iba subiendo. Casi sin darme cuenta me encontré donde estoy ahora.

No podía faltar en tu curriculum el equipo local: la Unión Guardesa. Háblanos de tus recuerdos en el equipo de tu localidad.
Si tengo que hablar de un equipo de mi localidad, para mi siempre será la UD A Guía. Ahí crecí, hice amigos y empecé a competir.
Mi paso por la Unión Guardesa fue bastante efímero hasta que volví de Barcelona. Después sí que estuve una temporada y media en la UG donde aparte de ganar la liga también ganamos la Copa Galicia.

Recuérdanos otros clubs por los que pasaste y qué supusieron para ti vestir otras camisetas.
Mi pimer club fue la UD A Guía y siempre tendrá un rincón especial en mi corazón. Después pasaron el FC Barcelona, La Unión Guardesa, El Olivo, el RCD Espanyol, el Valencia y ahora, otra vez el RCD Espanyol.
De todos guardo un cariño especial, pero es verdad que fue en el Espanyol donde conocí el amor y la pasión a unos colores.
Y Tras la temporada 2019/20 tomas una decisión para ti dolorosa, porque tienes pasión por el fútbol: decides colgar las botas, y sin embargo no te faltaban ganas de jugar y todavía te quedaban años de vida deportiva. ¿Fue sólo un bajón? ¿Cansancio? ¿Hastío?
Habían pasado muchas cosas en los últimos años, muchas lesiones, muchas decisiones que no quieres tomar… no era feliz, o no todo lo feliz que considero que debe ser una persona que ha conseguido que su trabajo sea su pasión.
Jugaba con mucho dolor, entrenar cada día suponía un gran esfuerzo, no físico, pero si mental.
Me di cuenta de que quería jugar donde era feliz, que era en el RCD Espanyol, y que si iba a seguir dando patadas al balón y aguantar todo ese dolor, tenía que ser donde quería estar, si no, no merecía la pena.
Por eso tomé la decisión.

Y en 2020 resurge la jugadora que llevas dentro y que no te quiere dejar…
Dicen que cuando uno es futbolista, no deja de serlo nunca.
Yo nunca dejé de entrenar, de cuidarme, de pensar como futbolista. Pero sí que es verdad que necesitaba ese descanso, necesitaba parar, necesitaba que mi cabeza reseteara, que mis rodillas descansaran. Cuando te llama tu equipo, y vuelves a sentir que estás bien, no puedes decir que no.

Has mencionado los diversos clubs a los que dedicaste parte de tus años. Pero hay uno que es especial. La elástica blanquiazul está en tu corazón. ¿Por qué este afecto tan especial al Español?
El Espanyol es diferente, su gente, su idea de club, su forma de pensar y vivir el fútbol es la mía. Por eso creo que encontré mi lugar, por eso soy feliz ahí.
Siempre lo he dado todo con todas las camisetas que he llevado, pero la del Espanyol es la mía, y eso lo hace diferente. Estoy donde quiero estar y haciendo lo que me hace feliz.

¿Cuánto tiempo le queda a Anaír Lomba en activo?
Siempre he dicho que yo no iba a dejar nunca el fútbol, será el fútbol el que me deje a mí.
No merece la pena pensar en el final, cuando mi cuerpo no pueda seguir, cuando mi cabeza me diga que estorbo y no aporto.
No lo voy a pensar, pero obviamente, está más cerca el final con cada año que pasa.

Y después… ¿cómo ves, o cómo quisieras que fuese tu relación con el fútbol?
Tengo los títulos de entrenadora, pero no tengo claro que esto es lo que quiero.
Ahora estoy haciendo un máster de gestión deportiva y la verdad es una rama que desconocía, pero que me gusta mucho.
Yo siempre voy a estar ligada al deporte, de una manera u otra.

¿Qué fue lo mejor que te dio este deporte?
La gente que me ha dado.
Y como todo en la vida, también hay momentos menos buenos… ¿cuáles fueron los tuyos?
Las lesiones, es verdad que tienen una parte muy didáctica, pero estás solo y no puedes hacer lo que te gusta y lo que, normalmente, hace que te olvides de todo.

En un mundo en el que se trata de romper unas barreras que aún existen, ¿cuál es tu consejo para los futbolistas, para las futbolistas?
A cualquier deportista, a cualquier persona que quiera algo, siempre le diré lo mismo, que se prepare, que trabaje duro, que no se rinda.
No importa lo que dicen o piensan los demás cuando lo que está en juego es tu felicidad.

¿Tratan bien los medios de comunicación al fútbol femenino?
Sí, siempre nos han tratado muy bien, quizá sea por la cercanía, es mucho más fácil acceder a nosotras que a los chicos.
Tambien es verdad, que según nos vamos acercando a la profesionalidad cada vez hay más pegas, es más difícil y son más críticos con nosotros.
A mí me gustaría que no perdiéramos esa cercanía, que sean críticos, que hablen, pero creo que esa cercanía es lo que nos hace diferentes y lo que hace que sigamos manteniendo los pies en la tierra.

Una última pregunta. En breves días se inicia en Montmelo el Campus “Anaír Lomba Lombi” ¿Qué siente una guardesa formando a futbolistas en tierras catalanas?
Me siento muy feliz. Cuando era pequeña iba a muchos campus y ahora soy yo la que va a dar nombre a un campus al que la gente quiere ir.
Pero lo que realmente me haría feliz, es que el campus Anair Lomba, fuera donde tiene que ser en A Guarda. Pero bueno, dicen que uno nunca es profeta en su tierra.

Antón Ferreira
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