Vía de la Plata

Inicial

Sevilla-Santiponce        Santiponce-Castilblanco de los Arroyos        Castilblanco-Almadén de la Plata

Almadén de la Plata-El Real de la Jara            El Real de la Jara-Monesterio     

Monesterio-Calzadilla de Barros               Calzadilla de los Barros-Villafranca de los Barros

Villafranca de los Barros-Torremejía      Torremejía-Mérida       Mérida-Alcuéscar      Alcuéscar-Valdesalor          Valdesalor-Cáceres          Cáceres-Garrovillas        Garrovillas-Grimaldo   Grimaldo-Galisteo...

 

Monesterio - Calzadilla de los Barros (28,4 km)

6 septiembre 2005

Uno de los pocos arroyos (si no el primero) que vemos con agua. Salimos de Monesterio preguntándonos por donde irán los pasos de Marcial y Franco.

"Madrugaba el conde Olinos / mañanita de san Juan / a 

dar agua a su caballo / a la orilla de la mar/ Mientras su caballo bebe / canta un hermoso cantar..." se me ocurre alzar la voz y recitar el romance del conde Olinos. Juan Carlos ríe ante la ocurrencia y mis gestos...

.

..

 

El Sol comienza a elevarse sobre el horizonte. Un Sol que apenas despierta ya tememos sus rayos. 

 

 

Dos preciosos caballos, mansos ellos, nos han retenido casi diez minutos. Se han dejado acariciar y nos han regalado, entre ellos, una imagen de ternura que quisimos eternizar en algunas fotos

No cabe duda que no nos hemos desviado del Camino. A veces las señales nos dan esa tranquilidad deseada, sobre todo cuando se llevan algunos kilómetros andados y uno no quisiera caminar más que lo necesario

Sin embargo, aunque la ruta que seguimos nos acercará a Monesterio, hemos cometido, al pasar por una dehesa, el error de seguir las señales que indican el itinerario romano y no el de la Vía de la Plata que, a veces, van parejos o coinciden.

Dejamos dehesas y eternos campos de cereales. Por suerte la mañana se nos presenta con nubes y sin los temidos calores de días atrás

Cerca de Fuente de Cantos pasamos por un hermoso conjunto rocoso, más interesante si cabe en estos paisajes tan llanos y uniformes. Lo observamos sin detenernos y dejamos que discurra, a nuestro andar,  hasta que queda a nuestras espaldas

Fuente de Cantos, población a la que habíamos oteado desde la distancia, surge frente a nosotros tras dejar atrás, bastante atrás, una excavación arqueológica.

Me sorprenden las explotaciónes de marranos que encontramos justo antes de entrar en Fuente de Catos...

En Fuente de Cantos nos ha recibido, con todos los honores, Manolo y su familia a quienes no agradeceremos nunca la dedicación y las atenciones que han tenido para con nosotros. Desde su inesperada llamada del día anterior para invitarnos a su casa donde nos ofreció comida y alojamiento, hasta gestionarnos el albergue de Calzadilla, adelantándose en el Camino para asegurarse que, por la tarde, habría alguien en el ayuntamiento que nos atendiese...

A las puertas del BAR GALICIA, en Fuente de Cantos, regentado por una de sus hijas, nos despedimos, no sin antes hacernos la foto de "familia". Manolo se queda con la nostalgia de regresar a A Guarda, y su mujer no le va a la zaga. ¡Gracias, Manolo! ¡Gracias familia por vuestra hospitalidad!

Justo una hora después de dejar Fuente de Cantos alcanzamos Caldilla de los Barros.

Recogeremos las llaves en el ayuntamiento y emprenderemos un pequeño "retiro": el albergue está fuera del pueblo, desviado a 1,7 km, los que, mañana, tendremos que desandar para devolver la llave en la consistorial.

Antes de dirigirnos al albergue, damos un pequeño paseo por Calzadilla, con su impresionante iglesia del Salvador, cuyos orígenes están en el siglo XV.

En un paraje solitario, en una área de recreo, está el deseado albergue. Genial. Con unas comodidades únicas hasta ahora: lavadora, bañera, salón...

El cielo está encapotado. Durante la noche llueve y los truenos nos harán compañía antes que el sueño nos venza.