El Camino de Santiago por la Vía de la Plata

/2007/   Portada   Sevilla-Guillena    Guillena-Castilblanco de los Arroyos   Castilblanco-Almadén de la Plata     Almadén de la Plata-Monesterio     Monesterio-Puebla de Sancho Pérez       Puebla de Sancho Pérez-Villafranca de los Barros       Villafranca de los Barros-Torremejía      Torremejía-Aljucén       Aljucén-Aldea del Cano     Aldea del Cano-Casar de Cáceres   Casar de Cáceres-Grimaldo     Grimaldo-Carcaboso    Carcaboso-Aldeanueva del Camino     Aldeanueva del Camino-Fuenterrobles de Salvatierra     Fuenterrobles de Salvatierra-San Pedro de Rozados     San Pedro de Rozados-Salamanca      Salamanca-El Cubo de la Tierra      El cubo de la Tierra-Zamora...   Epílogo  /2008/  Zamora a Santiago (didicatoria)    Zamora (Esperando)   Zamora-Riego del Camino    Riego del Camino-Tábara       Tábara-Calzadilla de Tera      Calzadilla de Tera-Mombuey      Mombuey-Puebla de Sanabria         Puebla de Sanabria-Lubián        Lubián-A Gudiña      A Gudiña-Laza    Laza-Xunqueira de Ambía       Xunqueira de Ambía-Ourense       Ourense-Oseira      Oseira-A Laxe     A Laxe-Vedra    Vedra-Santiago      Epílogo

 

Zamora a Santiago

13-27 septiembre 2008

 

Este tramo del Camino va dedicado a ellos: Josep, Encarni y Adrián, porque juntos vivimos experiencias muy emotivas

Santiago es sólo un objetivo, la Meta está en el corazón de los otros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.

(Violeta Parra)

Y también... a esos otros peregrinos y gentes que compartieron esta experiencia: Susana y Javi, ciclistas de Sevilla; Loli y Luis, también de Sevilla; a los alemanes y al holandés que los acompañaba; José Luis, de Zafra; a José, Miguel y Miguel, de Badajoz; Jaime y José Ramón, andaluces; Antonio, de Sevilla; la pareja francesa, que conocimos en Lubián; Ibón, vasco; Ángel y Sandra, de Madrid; Liv Marie, noruega: Antonio, Francis y Manolo, de Mijas y Bedalmádena; Tomas, de Alemania, y a aquellos que por diversas circunstancias no sé su nombre, pero que también dejaron su huella en la Vía de la Plata. A los hospitaleros y hospitaleras, que pusieron todo su empeño para que nos sintiéramos cómodos, y a los vecinos de los pueblos que nos regalaron su palabra y su consejo, y también su pan y el agua. A las asociaciones del Camino, porque sus flechas fueron nuestra Polar.

Espera en Zamora