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Epílogo
Josep,
que se ha quedado en Santiago, echó de nuevo a andar el 29 de septiembre
para llegar a Fisterra y Muxía. Cuando partimos de Zamora los dos teníamos pensado
hacer ese Camino juntos, pero las vacaciones concluyen, de modo que no pude
alcanzar el Fin de la Tierra.

Del
Camino me he traído unas bellotas de carballo como homenaje a Josep,
Encarni y Adrián, que he sembrado en un brik con la intención de
trasladar las plantas, cuando germinen las semillas y si me dan permiso,
al "Bosque das bolboretas" para ser algún día mariposa en él, y
otra parte de lo que quede de mí, sendero en alguno de los caminos
andados.
El 8 de
octubre, recibí una carta de la Abadía Cisterciense de Oseira,
firmada por fray Luis, con la tablilla pintada. "Ave María / Mi
vivir es Cristo / morir por Él, una ganancia. Te mando el icono que me
pidió Josep. Aunque lamento no habéroslo dado en el momento, me alegro
porque al pedírmelo habéis demostrado un interés más auténtico que si lo
hubieseis recibido sin voluntad. Que este rostro, esos ojos os embauquen
el alma del único y verdadero amor que os ha envuelto, protegido y
guiado en vuestra vida: el de Cristo.
Afectuosamente en Él, mi abrazo". Y firma el hermano Luis.

Josep,
con el popular Zapatones, a la izquierda, y bajo la Pedra dos Cadrís, en
Muxía, que según la leyenda es la vela de la embarcación en la que se
apareció la Virgen, atribuyéndosele propiedades curativas siendo preciso
para que se curen las dolencias pasar nueve veces por debajo de ella
(Fotos de Josep)
El 27 de
octubre me llegó una carta de Josep, acompañada de un CD con la
colección de fotografías que ha hecho en la Vía de la Plata, desde
Zamora a Muxía y le pirateo tres fotos: la dos que anteceden a
este comentario y la que me sacó en el albergue de Laxe. Con Josep he aprendido mucho en este Camino, ahora habrá
que poner en práctica su ejemplo, que es tarea más ardua. En la carta
manuscrita que me envió añade un proverbio hindú: "No podemos cambiar las situaciones
de la vida, pero sí podemos cambiar nuestra actitud hacia ellas".
Josep me adelanta que el 23 de noviembre se va como voluntario
al Senegal conduciendo uno de los camiones de ayuda humanitaria, y regresará,
probablemente, el 17 de diciembre.

A través de la web
www.caravanasolidaria.org (de donde he
sacado esta fotografía) puedo seguir el recorrido de la solidaridad que
lleva medicinas y otro material sanitario a los olvidados y
desheredados. Me dice en su carta que esta oportunidad "es un regalo de los de
Arriba (...). Creo
que será una buena experiencia y, a la vez, un trabajo enriquecedor
poder ayudar a gente necesitada".
El día 1
de diciembre terminé la redacción definitiva de esta memoria del Camino;
finalicé también la lectura de "La suma de los días", de Isabel Allende,
autora que me recomendaron en la Vía de la Plata; me dan las mejores noticias
de cierto "amigo" que tengo, pero que no forma parte de esta historia, y
de Nicaragua regresa Karla, la peregrina con la que hice
parte del Camino del Norte en el año 2004, a quien felicitándola en su
onomástica (22 de noviembre) a través del messenger, me contaba que
se hallaba en Nicaragua, en una acción humanitaria, trasladando su
experiencia como matrona en el Hospital Xeral de Vigo a las parteras de
una región nicaragüense. Y uno, con ejemplos como estos, se siente un
privilegiado de ser parte de sus vidas.
En mi casa se quejan de mi jersey verde, gastado, raído
y
con grumos y me preguntan si no me da vergüenza hacer el Camino con él,
y quieren tirarlo. Pues no, no me da vergüenza ni quiero que lo tiren,
así que se lo saco de las manos y lo guardo: es el jersey que me ha
abrigado en los último caminos y espero que lo siga haciendo en alguno
más (aunque para ello me temo que tendré que esconderlo).
Estos días me han llegado algunos correos de
quienes se han decidido a leer esta memoria, como el mensaje enviado por
el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de
Sevilla (www.viaplata.org),
Juan Ramos: "Ya me hizo mucha ilusión leer la primera parte del camino,
hoy he vuelto a ojearlo, espero que lo terminéis. Si me dais permiso me
gustaría colgarlo de nuestra página web, es de lo mejor que conozco y
hará que a muchos lectores les entre el gusanillo de hacer el camino. Yo
he aprendido mucho de su lectura". A pesar de las palabras de Juan
Ramos, no sé si habré conseguido trasladar a estas páginas la
experiencia vivida, porque el espíritu del Camino ya sé que es imposible
describirlo, en cualquier caso cuanto se ha escrito está hecho con y
desde el
corazón y pertenece también a Taka, a Cristian-Harald, a Josep, a Encarni y a Adrián, porque sin
ellos nunca hubiera sido posible esta experiencia.
Escribía Rosa Montero en El País que "uno se pasa el día hablando tanto
que termina largando infinidad de tonterías". Ignoro si este es el
caso, de cualquier modo como aún vivo en la "nube" del Camino, tampoco
me importa mucho haberlas largado. Quizás, dentro de algunos
días, cuando la "nube" se vaya disipando piense de otra manera, pero
ya será tarde para corregir...
Termino dedicando la bendición irlandesa, que
encontré en alguno de los libros para peregrinos que suele haber en los
albergues, a ellos:
a Adrián, a Encarni y a Josep
Que la tierra se vaya haciendo camino
ante tus pasos.
Que el viento sople a tus espaldas.
Que el sol
brille cálido sobre tu rostro.
Que la lluvia caiga suavemente sobre
tus campos.
Y hasta tanto volvamos a encontrarnos
Dios te guarde en la palma de su mano.
Ultreia et suseia
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