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Presentación de "El Recreo Artístico Guardés 1940-2005" que recolle a Historia dos últimos 65 anos do Recreo
Anselmo Martínez Pena, entregando unha praca ao autor de “El Recreo Artístico Guardés 1940-2005. De la posguerra al siglo XXI”, libro elaborado altruístamente polo doctor en Historia Anselmo Martínez Pena presentou, trala intervención de Xoán Martínez Tamuxe, a Joaquín Miguel Villa Álvarez, unha das persoas que están a traballar pola cultura deste pobo, achegándonos a historia máis recente a cantos sentimos a inquedanza de coñecer o que é noso. Así o reflicten as obras deste doutor en Historia Contemporánea pola Universidade de Santiago en formato libro: “Sindicalismo no Baixo Miño (1930-1936)”, “El Recreo Artístico Guardés. 1890-1939. Los primeros 50 años”, “Una reliquia de Santa Tecla en A Guarda: Homenaje a Agustín Nandín”, “La emigración guardesa a la República Dominicana. Siglos XIX y XX”. E xunto con eles, colaboracións diversas, como “Un pintor guardés nas Antillas”, onde nos descubre a figura do pintor Manuel Ángel ou unha serie de artigos no Libro-programa das Festas do Monte sobre as Casas Indianas, un patrimonio arquitectónico que de telo tan preto, non fomos capaces de percibilo ata que Villa nolo descubriu. Ademais, Joaquín Miguel foi premiado polos seus estudos e traballos. Un exemplo deles é o ensaio “El hombre de negocios guardés en Puerto Rico (1880-1930)”, que mereceu o Primeiro Premio no “IV Concurso de Redacción de Ensayos sobre Puerto Rico” convocado conxuntamente pola Casa de Puerto Rico en España, a Xunta de Galicia e a Universidade de Santiago de Compostela. Tamén recordou Martínez Pena a homenaxe que, en 2005, lle brindou a Agrupación Cultural Guardesa co gallo do Día das Letras Galegas. Intervención de Joaquín Miguel Villa (Click aquí para ler a intervención do autor)
Joaquín Miguel Villa mostrando a praca que acaba de recibir
A cantautora María José Baz levou, unha vez máis, a súa música e a súa voz ao público que disfrutou coas súas interpretacións
As bibliotecas familiares enriquécense cun novo título que engrandence a historia local. Nesta imaxe Emilio Alonso Freiría adquirindo o exemplar que viña de ser presentado
“El Recreo Artístico Guardés 1940-2005. De la posguerra al siglo XXI”, pódese adquirir por 8,50 euros. Se se merca xunto co primeiro tomo, o custe de ámbolos dos libros é de 12 euros
O autor asinando exemplares do seu libro
Ollando o libro e lendo a dedicatoria
Intentando recoñecer aos fotografados
O Presidente do Recreo Artístico Guardés,
agradece a todas a casas comerciais que colaboraron economicamente a sufragar os
gastos dos actos de presentación do segundo tomo da historia do Recreo
Artístico Guardés. Intervención de Joaquín Miguel Villa (11 de febrero de 2007)
(NOTA: aínda que a presentación se transcribe en castelán, como se recolle no libro, para facilitar a lectura dos non galego-falantes, a intervención de Joaquín Miguel Villa foi realizada en galego) Nueve años después de la primera parte de la historia del Recreo Artístico Guardés (1890-1939), editada en 1997, sale a la luz ahora la segunda parte (1940-2005). Culminamos así un reto personal que me había planteado en 1995, siendo directivo de la Sociedad, al limpiar y clasificar todos los documentos existentes en sus dependencias: dejar estudiada y publicada la historia del Recreo, una de las pocas asociaciones gallegas surgidas en el siglo XIX que han logrado llegar con vida al siglo XXI. Con este libro pretendemos también realizar otra pequeña aportación al conocimiento de la historia de A Guarda, en este caso a su historia social. Como se puede observar, esta nueva obra es la nº 3 de la serie de estudios históricos monográficos titulada «Las sociedades de A Guarda y su comarca», que se inició precisamente en 1997 con la primera parte del Recreo. En aquella ocasión conté con la inestimable colaboración de un grupo de investigación formado por estudiantes de bachillerato del Colegio PP. Somascos, en su mayoría alumnos míos, los cuales realizaron un magnífico trabajo sobre los libros de actas de la Sociedad. Debo confesar, aquí y ahora, que siempre pensé que aquel grupo de jóvenes era el primer germen de un conjunto de equipos de investigación que, trabajando coordinados, abordarían durante dos o tres décadas el estudio científico y sistemático de la historia de nuestra comarca. Lamentablemente, a pesar de todos mis intentos realizados desde entonces en esa dirección, no he logrado crear las condiciones necesarias –institucionales y económicas– para poner en marcha ese proyecto. Ese sueño todavía lo tengo a deber. Al igual que en la primera parte, la principal fuente documental de esta segunda época son los Libros de Actas los cuales, felizmente, se han conservado en su totalidad. La información que proporcionan los libros de actas es, sin duda, la de mayor fiabilidad histórica pues se trata de documentos semipúblicos redactados por los secretarios y cuyo contenido pasa por el filtro de los demás miembros de la junta directiva y del conjunto de los socios en el caso de las Asambleas Generales. Cierto es que no siempre se redactaron buenas actas, lo que hace que sepamos más de unas épocas que de otras, tal y como se hace evidente en cada uno de los capítulos. La segunda fuente de información de este libro son los papeles sueltos que se encuentran en el archivo. Dicha documentación, como decíamos antes, la limpiamos y ordenamos en 1995, la clasificamos en 1997 (con motivo de la elaboración de la primera parte de la historia del Recreo), y la archivamos en cajas numeradas en el 2003. Y en este año 2006 (con motivo de la segunda parte) la reclasificamos de nuevo para una consulta más exhaustiva. Esta reiterada sistematización confirmó la existencia de importantes lagunas documentales, sobre todo en las décadas de 1940 y 1950. Desde el año 1995 en que se informatizó la administración del Recreo, también existe un archivo digital en el ordenador de la Sociedad donde figuran los documentos de secretaría y tesorería creados desde aquella fecha. Mientras consultábamos la documentación escrita, iniciamos la recogida de información oral, por medio de entrevistas, y sobre todo de las fotografías que ilustran este trabajo. Para ello nos dirigimos a los directivos protagonistas de cada época, o sus familiares, en el caso de los ya fallecidos. Hay que decir que no existen muchas fotografías sobre las actividades desarrolladas dentro de la Sociedad, en especial de las décadas de 1940, 1950 y 1960. Con todo hemos logrado que todos los presidentes del período estudiado tengan su retrato. En este sentido, a nadie se le escapa la especial dificultad que acarrean los estudios históricos de las épocas o períodos muy próximos al presente, en los que viven la mayoría de sus protagonistas, todos ellos con sus propios puntos de vista basados en sus vivencias personales. Por ello, deseando que prevalecieran más los hechos consumados que las opiniones, nos hemos ceñido sistemáticamente a la versión oficial de las actas. Dicho esto, debo decir que no he rehuido el desafío de abordar una historia reciente y me he esforzado –como siempre– por alcanzar la versión más veraz y objetiva posible de los hechos. Desconozco en qué grado lo he podido conseguir. Por ello, desde este momento pido disculpas por todas las inexactitudes y omisiones que, muy a mi pesar, puedan figurar en el libro, de las que soy el único responsable. El resultado final es el libro que hoy presentamos aquí, del cual podemos destacar algunas de sus principales aportaciones: 1ª) La primera conclusión que se extrae de este estudio es la siguiente: si el Recreo ha logrado llegar hasta nuestros días es porque en los momentos difíciles –crisis internas, falta de vida, falta de dinero, traslados, conflictos laborales, reformas– existieron siempre al frente de la Sociedad directivos decididos. Es necesario recordar que las instituciones no se sostienen por sí solas, y que en ausencia de individuos que se responsabilicen de ellas, desaparecen. Así pues, todo lo que acontece en la época estudiada, no sucede espontáneamente sino que es fruto de la acción de las personas que decidieron aportar su granito de arena a la ya centenaria trayectoria de esta asociación.
2º) A mediados del siglo XX el Recreo seguía siendo la sociedad representante de la clase media local (industriales, funcionarios, empleados, profesionales), en su gran mayoría residentes en la villa. Recordemos que ya desde su creación en 1890, los socios del Recreo siempre se habían denominado a sí mismos como los «artesanos», para diferenciarse de los «señores», esto es, la clase alta local (liderada por propietarios y comerciantes) cuya sociedad era el Casino. Pero esa clase media también marcaba las diferencias con relación a las clases bajas (obreros, campesinos y marineros), seleccionando claramente a las personas que podían entrar a formar parte de ella para así sostener el «rango social». Ese rasgo «elitista» del Recreo, muy acusado en las décadas de 1940 y 1950, comenzó a declinar lentamente en los años 60 y 70 con la aparición de una nueva clase media en España producto del desarrollismo industrial, para desaparecer ya prácticamente en los años 80. Uno de sus últimos coletazos se produjo en 1987 con la derogación de la obligatoriedad de asistir con corbata a los bailes y actos de la Sociedad. Al comenzar el siglo XXI el Recreo sigue siendo una Sociedad tradicional y familiar, formada por individuos procedentes de diversas extracciones de la clase media local, residentes mayoritariamente en la villa, pero que ya no tienen una mentalidad pequeño-burguesa, como a principios y mediados del siglo XX, sino abiertamente popular.
3º) En cuanto al número de socios, se pude advertir la siguiente evolución en la época estudiada. En 1940, al rematar la Guerra Civil y regresar de los frentes los socios ausentes, se produjeron 69 altas, acabando el Recreo ese año con 190 socios. A partir de entonces, y durante la época de la sede de Vicente Sobrino, tiene lugar un aumento lento de la masa social –75 socios en dieciocho años– alcanzándose la cifra de 265 asociados en 1958. Un incremento algo mayor –90 socios en diez años– se produjo con el traslado a la sede de Concepción Arenal al alcanzar los 344 socios en 1968. Tras una caída a principios de los años 70 –coincidente con la emisión de obligaciones para la compra del edificio de la calle Puerto Rico–, la inauguración en 1974 de la nueva sede promovió un considerable aumento, cuya cota más alta se alcanzó en 1983 con 650 asociados. A partir de entones se produce una caída progresiva, bastante estabilizada en los años 80, pero que se agudiza en los 90, en especial a partir de la entrada en vigor en 1995 de las cuotas por obras. La cota más baja se alcanzó al finalizar 2003 con 387 socios. Al desaparecer ese año las cuotas por obras, se inició una rápida recuperación, auspicida por la actual directiva, que en dos años –2004 y 2005– colocó al Recreo con 431 socios.
4º) Pero sin lugar a dudas, el gran hilo conductor de esta segunda parte de la historia del Recreo es la búsqueda de una sede social en propiedad. Y todo ello sobrellevando una economía siempre precaria que obligaba a una constante subida de las cuotas de los socios. En el período estudiado, el Recreo estuvo en cuatro sedes:
1.- Sede de la calle Vicente Sobrino (1920-1958). A mediados de los años 40 se había quedado ya pequeña y obsoleta, por lo que en 1958-1959 la directiva de Mariano Martínez Portela realizó numerosos intentos para encontrar otra sede, aunque sin éxito. Finalmente fue la llegada de los PP. Somascos lo que precipitó la situación y obligó a un forzoso traslado del lugar. Sin duda el momento más crítico del Recreo, el cual fue afrontado por la directiva presidida por Manuel Martínez Español «Polís».
2.- Sede de la calle José Antonio (1959-1961). Completamente provisional, consistente en un piso de su propiedad ofrecido por el socio Francisco Sobrino Rodríguez para salvar a la Sociedad de una más que probable desaparición.
3.- Sede de la calle Concepción Arenal (1962-1974). Un lugar totalmente céntrico pero que se caracterizaba por un alquiler muy elevado, el cual además fue aumentando de manera vertiginosa año tras año, pasado de las 3.000 pesetas mensuales de 1962 a las 7.000 de 1973; una circunstancia que consumía los ingresos de la Sociedad, por lo que desde 1966 se pensó de nuevo en una sede en propiedad. En 1969, en la presidencia de Ramón Vicente González «Caelo», se produjeron dos nuevos intentos –ambos fallidos– por conseguir ese local propio.
4.- Sede de la calle Puerto Rico (1974-2005…). 1974 es el año del sueño cumplido: la adquisición de un edificio en propiedad, realizada por la directiva presidida por Alfonso Martínez Peniza. Sin embargo, al tratarse de una casa de un siglo de antigüedad, al poco tiempo surgió la necesidad de reformarla. Tras dos intentos fallidos –1987 y 1989– la directiva de Benjamín Álvarez Portela asumió esa tarea y en 1996 el edificio de la calle Puerto Rico fue remodelado en su totalidad.
5º) Finalmente, decir que al igual que sucediera en los primeros cincuenta años de su historia, la principal actividad social del Recreo en todo el período estudiado fue siempre la de los bailes reglamentarios. Aunque en los últimos años esos bailes son los de carnaval, Navidad, fin de año y Reyes, en los años 40, 50 y 60 existían también el de Pascua, los de verano y el de la Inmaculada Concepción. En esas décadas también se celebraban los domingos por la tarde los bailes «asaltos». En la actualidad se celebran bailes los sábados por la noche, y en los últimos veranos tienen lugar varias fiestas gastronómicas las cuales también finalizan con algún baile.
Así pues, al comenzar el siglo XXI, el Recreo Artístico Guardés encara el futuro con gran optimismo, siendo una sociedad de enorme vitalidad sociocultural. Tal vez tenga todavía un asunto pendiente: mayor vida diaria. Pensamos que esta vida diaria se acrecentará casi con toda seguridad con el actual desarrollo urbanístico de la calle Puerto Rico y, en el futuro, con la calle de circunvalación al castillo por su parte posterior. Sin duda un nuevo reto para esta centenaria Sociedad, que ojalá todos podamos vero y disfrutarlo.
Para concluir, quería dar las gracias a todas las personas a las que acudí en busca de información y fotografías, cuyos nombres aparecen citados a lo largo del libro. Unas personas que me atendieron y ayudaron con enorme amabilidad. Mencionar tan solo la especial colaboración que me proporcionaron –como siempre hacen cuando que se lo pido– mi madre María del Rosario Álvarez Sobrino y mi amigo Antonio Martínez Vicente, recabando todo tipo de información sobre las personas y familias involucradas en esta historia. No en vano, nacidos ambos en el mismo año de 1940, resultan ser unos conocedores de excepción de la época estudiada. Y por supuesto agradecer a la actual directiva del Recreo, presidida por Anselmo Martínez Pena, el haber asumido con ilusión la edición de esta segunda parte de la historia de la Sociedad. Ojalá que, allá por el año 2050, se pueda afrontar la tercera parte de la historia de esta centenaria Sociedad. Un deseo proyectado hacia el futuro, que dejamos en manos de todos los hombres y mujeres que, con valentía, manejarán en los años venideros el timón de esta tan querida institución que es el Recreo Artístico Guardés. |
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