Tineo
- Peñaseita
28,5
km
20
septiembre 2004
El Camino, hoy, nos llevará de nuevo a salvar lodazales. En
uno de ellos, me ayudo de una alambrada de espinos que rodean una finca, con tan
mala suerte que, en el último salto, me clavé uno de los espinos en un dedo de
la mano y me levantó la carne. Con la ayuda de un pañuelo detuve la hemorragia
y me apresuro al encuentro de Josep y Roser que me hacen una primera cura. El
Centro de Salud está a unas cuatro horas y media.
 |
.
.,
.
Si tuviese que definir las vacas diría que son
animales curiosos y tristes, como estas que observan el paso del peregrino
entre Borres y La Mortera
|
 |
.
.
.
Entre los cientos de perros que encontramos en el
Camino de Santiago, este es, sin duda, uno de los que más me ha llamado
la atención. Está en Samblismo
|
 |
.
.
Hoy es un día de curiosidades. Entre otras mientras
subo al alto de Lavadoira, sorprendo a esta araña que, paciente, espera
que alguna presa caiga en su tela.
|
 |
.
.
Y también, camino de Porciles, observo esta no menos
curiosa construcción que da cobijo a poco más de media docena de ovejas |
 |
.
.
.,
Andreas se detiene en el Camino para comer algo de
fruta.
|
 |
Y antes de llegar a Porciles se cruza un romántico
puente que salva un riachuelo que apenas lleva agua, pero que, en época
de lluvias, debe aumentar bastante más su caudal.
|
 |
Ya en Porciles visito una
tienda-bar en la que se vende de todo (como aquellas tiendas nuestras en
las que lo mismo se compraba un optalidón que se adquirían unas
zapatillas o se tomaba un café...) y que figura en la guía "El
País Aguilar", que creo que es la guía que más utilizan los
peregrinos. Es la tienda de Boto que hoy está acompañado de Maximino.
Boto es un hombre de conversación, también lo es
|
Maximino. Y durante un buen rato
hablamos del Camino, de las gentes y de los paisajes.
.
.
 |
Pola de Allande. Me acerco al Centro de Salud donde me
ponen una inyección ganmaglobulina y una segunda contra el tétanos, que
tendré que repetir dentro de un mes y al año.
La enfermera que me atiende habla de dar unos puntos,
pero consultará a la médica. Y yo imploro "si pueden evitarse los
puntos..." y pongo cara de víctima. Deciden que no me darán puntos.
Tras las curas abandono Pola "¡Uff!"
|
 |
.
Compartiendo lugar con el mojón que señala el Camino
hacia Pola de Allande, hay una sencilla cruz, tan sencilla que no son más
que dos listones cruzados en los que el tiempo se va colando entre
grietas.
|
 |
.
.
Ayuntamiento de Pola de Allande.
Por el camino observo el vuelo, casi a ras del suelo, de
un ratonero que se posa a penas a veinte metros. Antes, como ya sucediera
hace un par de días, disfruto con los equilibrios de una ardilla que
asciende por las ramas de un árbol.
|
 |
Peñaseita, a parte de un bar, no tiene nada más,
Así que la tarde la pasaremos (Josep, Roser, Andreas y yo) entre el
albergue, a orillas del río Nisón, enredados en los cometidos
habituales tras una etapa cualquiera, y una visita a Casa Viñas, que es
el bar donde sellamos la credencial.
Más tarde llegará Felipe, de Cartagena, que es la
primera vez que hace el Camino, que comenzó hoy mismo.
|
|

|
Hoy
Roser nos preparó otra
sabrosa cena de setas y arroz. Como en la cocina no hay vajilla, la
pedimos prestada en el bar.
Mañana nos aguarda, quizás, una
de las etapas más duras del Camino de Santiago del Norte. El trayecto es
complicado y a las siete todavía noche, y decidimos demorar la salida en
media hora: a las 8.00h. |
|