Padrón-Cádavo
Baleira
21,2
km
23
septiembre 2004
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Hoy mi atención se ha parado, sobre todo, en las
construcciones tradicionales como esta de Vilardongo, a poco más de media
hora de Padrón |
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Desde la población anterior, ascendemos 3'5 km hasta
el alto de Montouto, cristianizado con una sencilla ermita. En su entorno
hay un dolmen y en la parte más alta, se instalaron los aerogeneradores.
Alumnos de una escuela taller reconstruyen el antiguo
hospital de peregrinos que aquí existió (s. XIV). |
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La vista desde el Alto de Montouto es otro más de los
muchos regalos que el paisaje nos ha ido ofreciendo a lo largo de este
Camino que ya está a menos de 150 km de Santiago |
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Otro ejemplo de la arquitectura popular luguesa, entre
Paradavella y A Lastra |
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Nos dirigimos a A Lastra, entre sendas por la ladera de
la sierra Foncuberta... |
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...y pasamos al lado de otra construcción que una
mujer nos explica que es para guardar la facenda; o sea, los
productos que se obtienen del campo. |
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En A Fontaneira nos encontramos con la iglesia cerrada,
pero tenemos curiosidad por ver el "Santiago ecuestre". Así que
preguntamos a una mujer que nos encontramos en el camino y, curiosamente,
es la encargada de guardar la llave. La mujer, amablemente, nos abre la
iglesia que podemos así visitar. |
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Otro hórreo en A Fontaneira |
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Tras caminar algo más de 21 km llegamos al final de la etapa de hoy:
Cádavo Baleira, un pueblo que parece recién construido pues todos los
edificios son "de hoy". |
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En Cádavo disfrutamos de uno de los más modernos
albergues que hemos encontrado desde Irún. |
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En el albergue hemos coincidido Emilio, Mari Cruz, Roser, Josep y yo. Nos ponemos de acuerdo para cenar "en
familia". Compramos lo necesario en el "súper", y Roser,
con la ayuda de Josep, nos ha obsequiado con un exquisito plato catalán. |
Emilio es un médico jubilado que reside en Florida (EE.UU).
De Aquí se irá, en autobús, a Sobrado, donde piensa pasar tres días con los
monjes. Sin embargo está pendiente del huracán que, estos días, asola el
Caribe. Cuando, dos días después, lleguemos al monasterio de Sobrado, el
monje-portero nos dirá que ese mismo día ha tenido que despedirse Emilio. |